BIENVENIDOS

...Sirvan estas líneas a modo de homenaje y agradecimiento a cuantos se cruzaron en mi camino y me aportaron alguna porción de esa esencia de la vida, cuyo conjunto hizo y hace que ésta merezca la pena ser transitada, especialmente a aquellos cuya capacidad de disfrutar haciendo disfrutar a otros, admiro, venero y agradezco, cuyo afán por ello les deseo sea devuelto merecidamente día tras día.

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jueves, 11 de diciembre de 2008

UN NUEVO AÑO DE TRABAJO



Unos obreros estaban picando piedra frente a un enorme edificio en construcción.
Se acercó un visitante a uno de ellos y le preguntó:
- ¿Qué están haciendo ustedes aquí?
El obrero lo miró con dureza y le respondió:
- ¿Acaso usted está ciego para no ver lo que hacemos? Aquí, picando piedra como esclavos por un sueldo miserable y sin el menor reconocimiento. Vea usted ese cartel donde ponen los nombres de los ingenieros, arquitectos, pero no ponen nuestros los nuestros, que somos los que trabajamos duro y dejamos en la obra el pellejo.
Entonces el visitante se acercó a otro obrero y le preguntó lo mismo:
- Aquí, como usted bien puede ver, picando piedra para levantar este enorme edificio. El trabajo es duro y está mal
pagado, pero los tiempos son difíciles, no hay mucho trabajo y algo hay que hacer para llevar la comida a los hijos.
Se acercó el visitante a un tercer obrero y una vez más le preguntó lo que estaba haciendo. El hombre le contestó con gran entusiasmo:
- Estamos levantando un hospital, el más hermoso del mundo. Las generaciones futuras lo admirarán impresionados y escucharán el entrar y salir constante de
las ambulancias, anunciando el auxilio de Dios para los hombres. Yo no lo veré terminado, pero quiero ser parte de esta extraordinaria aventura.
“El mismo trabajo, el mismo sueldo, la misma falta de reconocimiento; una misma realidad”
Tres maneras distintas de vivirla: como esclavitud, como resignación y como pasión, aventura y desafío.
Piensa que el mundo es un infierno y lo será. Piensa que este mundo es parte del paraíso y lo será. Vivir con ilusión, convertir el trabajo en una fiesta, sentirnos parte de las buenas obras…
¡De ti depende!

El verdadero valor del anillo



EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO

Un joven concurrió a un sabio
en busca de ayuda.
- Vengo, maestro, porque me siento tan
poca cosa que no tengo fuerzas para
hacer nada. Me dicen que no sirvo,
que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto.
¿Cómo puedo mejorar maestro?
¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
- ¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte,
debo resolver primero mis propios problemas.
Quizás después...
Si quisieras ayudarme tú a mí,
yo podría resolver este tema con más rapidez
y después tal vez te pueda ayudar.
- E... encantado, maestro -titubeó el joven,
pero sintió que otra vez era desvalorizado
y sus necesidades postergadas-.
- Bien -asintió el maestro-.
Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño
de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó:
Toma el caballo que está allí afuera
y cabalga hasta el mercado.
Debo vender este anillo para pagar una deuda.
Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible,
pero no aceptes menos de una moneda de oro.
Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes.
Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro,
algunos reían, otros le daban vuelta la cara
y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse
la molestia de explicarle que una moneda
de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata
y un cacharro de cobre,
pero el joven tenía instrucciones
de no aceptar menos de una moneda de oro,
así que rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas-
y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
¡Cuánto hubiese deseado el joven
tener él mismo esa moneda de oro!
Podría habérsela entregado al maestro
para liberarlo de su preocupación
y recibir entonces su consejo y su ayuda.
- Maestro -dijo- lo siento,
no es posible conseguir lo que me pediste.
Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedas de plata,
pero no creo que yo pueda engañar a nadie
respecto del verdadero valor del anillo.
- ¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo!
-contestó sonriente el maestro-.
Debemos saber primero el verdadero valor del anillo.
Vuelve a montar y vete al joyero.
¿Quién mejor que él para saberlo?
Dile que quisieras vender el anillo
y pregúntale cuánto da por él.
Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas.
Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil,
lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
- Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya,
no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
- ¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven-.
- Sí, -replicó el joyero-.
Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca
de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-.
Tú eres como este anillo: una joya única y valiosa.
Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto.
¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

LA NATURALEZA



El libro de la naturaleza alcanza cada año una nueva tirada. Hans Christian Andersen

La naturaleza nunca hace nada sin motivo. Aristóteles

En la naturaleza nada hay superfluo. Averroes

Sólo podemos dominar la naturaleza si la obedecemos. Francis Bacon

El arte, la gloria, la libertad se marchitan, pero la naturaleza siempre permanece bella. Lord Byron

La tierra nunca devuelve sin interés la simiente que recibió.

Todas las obras de la naturaleza deben ser tenidas por buenas. Cicerón

La naturaleza no hace nada superfluo, nada inútil, y sabe sacar múltiples efectos de una sola causa. Copérnico

Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil. William Faulkner

Contemplar las flores es sedante. No despiertan emociones ni conflictos. Sigmund Freud

El viento endereza el árbol después de haberlo inclinado. Charles de Gaulle

La naturaleza está siempre en acción y maldice toda negligencia.

La naturaleza y el arte parecen rehuirse, pero se encuentran antes de lo que se cree. Johann W.Goethe

No es menester arte donde basta la naturaleya. Sobra la afectaciäon donde basta el descuido. Baltasar Gracián

Jamás dice la naturaleza una cosa y otra la sabiduría. Juvenal

En todos sus sueños más bellos, el hombre no ha sabido jamás inventar nada que sea más bello que la naturaleza. Alphonse de Lamartine

El hombre no puede vivir donde las flores degeneran. Napoleón

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. Pablo Neruda

La espina al nacer lleva ya la punta delante.

Un campo se agota con el laboreo sin tregua. Ovidio

No hay sol para los ciegos, ni tormenta para los sordos. Proverbio chino

El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente. Proverbio indio

Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza. Jean-Jacques Rousseau

No pido otra cosa: el cielo sobre mí y el camino bajo mis pies. Mark Twain

Ser natural es una pose demasiado difícil.

Poema de Amor

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.


Gustavo Adolfo Bécquer

El Eco de la vida


Un hijo y su padre caminaban en las
montañas, cuando de repente el niño se
lastima y grita:
- ¡Ah!
Para su sorpresa, oyó su propio grito que se
repitió en algún lugar de la montaña:
- ¡Ah!
Con curiosidad, el pequeño gritó:
- ¿Quién anda ahí?
La voz le contesta:
- ¿Quién anda ahí?
Enojado por la respuesta recibida, esta vez
exclamó:
- ¡Cobarde!
Y su respuesta fue:
- ¡Cobarde!
Entonces, miró a su padre y le pregunto:
- ¿Qué sucede?
El papá sonrió y le dijo:
- Hijo mío, presta atención.
Y el señor grita a la montaña:
- Te admiro.
Y la voz responde:
- Te admiro.
De nuevo el hombre grita:
- Eres un campeón.
Y la voz responde:
- Eres un campeón.
El niño estaba asombrado, pero no entendía.
Luego el padre le explica:
- La gente lo llama “eco”, pero en realidad
¡es la vida!; te devuelve todo lo que dices o haces.
Nuestra vida es simplemente un reflejo
de nuestras acciones. Si deseas más amor
en el mundo, crea más amor a tu alrededor.
Si deseas felicidad, da felicidad a los que
te rodean. Si quieres una sonrisa en el
alma, da una sonrisa al alma de los que
conoces. Esta relación se aplica a todos
los aspectos de la vida; ella te regresará
exactamente aquello que le has dado.
Tu vida no es coincidencia, sino un
reflejo de ti. Alguien dijo: “si no te gusta
lo que recibes de vuelta, revisa muy
bien lo que estás dando”.

TAL VEZ


Tal vez voy a envejecer muy rápido, pero luchare para que el día haya valido la pena…

Tal vez sufra innumerables desilusiones en el transcurso de mi vida, pero hare que ellas pierdan importancia delante de los gestos de amor que encontré…

Tal vez no tenga la fuerza para realizar todas mis ideas, pero jamás me consideraré un derrotado…

Tal vez en algún instante sufra una terrible caída, pero no me quedare mucho tiempo mirando hacia el suelo…

Tal vez un día el sol deje de brillar, pero entonces iré a bañarme a la lluvia…

Tal vez algún día sufra alguna injusticia, pero jamás asumiré el papel de victima…

Tal vez tenga que enfrentarme con algunos enemigos, pero tendré la humildad de aceptar las manos que se tendieron hacia mi…

Tal vez una de esas noches frías derrame muchas lagrimas, pero jamás tendré vergüenza por ese gesto…

Tal vez sea engañado muchas veces, pero no dejare de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza…

Tal vez con el tiempo reconozca que cometí muchos errores, pero no desistiré de seguir recorriendo mi camino…


Tal vez con el transcurrir de los años pierda grandes amigos, pero aprenderé que aquellos que son mis verdaderos amigos, jamás estarán perdidos...

Tal vez algunas personas me deseen el mal, pero continuare plantando las semillas de fraternidad por donde pase...

Tal vez me quede triste al percibir que no consigo seguir el ritmo de la música, pero entonces hare que la música siga el compas de mis pasos…

Tal vez nunca consiga ver un arcoíris, pero aprenderé a diseñar uno, aunque sea dentro de mi corazón…

Tal vez hoy me sienta débil, pero mañana recomenzaré, aunque sea de manera diferente…

Tal vez nunca aprenda todas las lecciones necesarias, pero tendré en la conciencia que las verdaderas enseñanzas Dios ya las ha dejado grabadas en mi interior…

Tal vez me deprima por no saber la letra de aquella canción, pero estaré feliz con las otras capacidades que sí poseo…

Tal vez no tenga motivo para grandes conmemoraciones, pero no dejaré de alegrarme con las grandes conquistas...
Tal vez la voluntad de abandonar todo se torne mi compañera, pero en vez de huir, correré detrás de lo que deseo…

Tal vez no esa exactamente quien me gustaría ser, pero pasare a admirar a quien soy…

Porque al final sabré que, así mimo con incontable duda, soy capaz de construir una vida mejor; y aún no me convencí de esto, e porque creo en el dicho: `` Todavía no llego el fin…´´

Porque finalmente no habrá ningún ``tal vez´´, pero si la certeza de que mi vida valió la pena y yo hice lo mejor que podía…


Aristoteles Onasis