BIENVENIDOS

...Sirvan estas líneas a modo de homenaje y agradecimiento a cuantos se cruzaron en mi camino y me aportaron alguna porción de esa esencia de la vida, cuyo conjunto hizo y hace que ésta merezca la pena ser transitada, especialmente a aquellos cuya capacidad de disfrutar haciendo disfrutar a otros, admiro, venero y agradezco, cuyo afán por ello les deseo sea devuelto merecidamente día tras día.

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sábado, 16 de agosto de 2008

MAS FRASES


Toma consejo con el vino,
pero decide después con el agua.
Benjamin Franklin

El mejor matrimonio sería aquel
que reuniese a una mujer ciega
con un marido sordo.
Michel de Montaigne.

Para hacer la guerra
hacen falta tres cosas:
dinero, dinero y dinero.
Napoleón Bonaparte

Cuando creíamos que
teníamos todas las respuestas,
de pronto, cambiaron
todas las preguntas.
Mario Benedetti

Casarse está bién. N
o casarse está mejor.
San Agustín.

No existe pasión más
poderosa que la
pasión de la pereza.
Samuel Beckett

Reconozco que muchas
de mis bromas son muy idiotas.
Admito mi parte de culpa en
el proceso de idiotización del país.
Jim Carrey.


Crecí besando libros y pan...
Desde que besé a una mujer, mis
actividades con el pan y los libros
perdieron interes."
Salman Rushdie

El amor es el único deporte qu
e no se interrumpe por falta de luz.
Noel Clarasó

Sólo hay un amor
hasta la muerte: el último.
Jacinto Miquelarena

El matrimonio es tratar
de solucionar entre
dos problemas que nunca
hubieran surgido al esat solos.
Eddy Cantor

No creo que la amistad
entre el hombre y el perro
fuera duradera si la carne
del perro fuera comestible.
Evelyn Waugh

viernes, 15 de agosto de 2008

William Shakespeare

En torno a 1860, al tiempo que culminaba su obra Los miserables, Victor Hugo escribió desde el destierro: "Shakespeare no tiene el monumento que Inglaterra le debe". A esas alturas del siglo XIX, la obra del que hoy es considerado el autor dramático más grande de todos los tiempos era ignorada por la mayoría y despreciada por los exquisitos. Las palabras del patriarca francés cayeron como una maza sobre las conciencias patrióticas inglesas; decenas de monumentos a Shakespeare fueron erigidos inmediatamente.

En la actualidad, el volumen de sus obras completas es tan indispensable como la Biblia en los hogares anglosajones; Hamlet, Otelo o Macbeth se han convertido en símbolos y su autor es un clásico sobre el que corren ríos de tinta. A pesar de ello, William Shakespeare sigue siendo, como hombre, una incógnita.

Grandes lagunas, un ramillete de relatos apócrifos y algunos datos dispersos conforman su biografía. Ni siquiera se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento. Esto daría pie en el siglo pasado a una extraña labor de aparente erudición, protagonizada por los "antiestratfordianos", tendente a difundir la maligna sospecha de que las obras de Shakespeare no habían sido escritas por el personaje histórico del mismo nombre, sino por otros a los que sirvió de pantalla. Francis Bacon, Edward de Vere, Walter Raleigh, la reina Isabel I e incluso la misma esposa del bardo, Anne Hathaway, fueron los candidatos propuestos por los especuladores estudiosos a ese ficticio Shakespeare. Según otra teoría, su amigo el dramaturgo Christopher Marlowe habría sido el verdadero autor: no habría muerto a los veintinueve años, en una pelea de taberna como se creía, sino que logró huir al extranjero y desde allí enviaba sus escritos a Shakespeare.

Ciertos aficionados a la criptografía creyeron encontrar, en sus obras, claves que revelaban el nombre de los verdaderos autores. En consonancia con las carátulas teatrales, Shakespeare fue dividido en el Seudo-Shakespeare y en Shakespeare el Bribón. Bajo esta labor de mero entretenimiento alentaba un curioso esnobismo: un hombre de cuna humilde y pocos estudios no podía haber escrito obras de tal grandeza.

Afortunadamente, con el transcurrir de los años, ningún crítico serio, menos dedicado a injuriar que a discernir, más preocupado por el brillo ajeno que por el propio, ha suscrito estas anécdotas ingeniosas. Pero de las muchas refutaciones con que han sido invalidadas, ninguna tan concluyente, aparte de los escasos pero incontrovertibles datos históricos, como el testimonio de la obra misma; porque a través de su estilo y de su talento inconfundibles podemos descubrir al hombre.

Los orígenes

En el sexto año del reinado de Isabel I de Inglaterra, el 26 de abril de 1564, fue bautizado William Shakespeare en Stratford-upon-Avon, un pueblecito del condado de Warwick que no sobrepasaba los dos mil habitantes, orgullosos todos ellos de su iglesia, su escuela y su puente sobre el río. Uno de éstos era John Shakespeare, comerciante en lana, carnicero y arrendatario que llegó a ser concejal, tesorero y alcalde. De su unión con Mary Arden, señorita de distinguida familia, nacieron cinco hijos, el tercero de los cuales recibió el nombre de William. No se tiene constancia del día de su nacimiento, pero tradicionalmente su cumpleaños se festeja el 23 de abril, tal vez para encontrar algún designio o fatalidad en la fecha, ya que la muerte le llegó, cincuenta y dos años más tarde, en ese mismo día.

Así, pues, no fue su cuna tan humilde como asegura la crítica adversa, ni sus estudios tan escasos como se supone. A pesar de que Ben Johnson, comediógrafo y amigo del dramaturgo, afirmase exageradamente que "sabía poco latín y menos griego", lo cierto es que Shakespeare aprendió la lengua de Virgilio en la escuela de Stratford, aunque fuera como alumno poco entusiasta, extremos ambos que sus obras confirman. La madre provenía de una vieja y acomodada familia católica, y es muy posible que el poeta, junto con sus dos hermanos y una hermana, fuese educado en la fe de su madre.



Hacia 1589, Shakespeare comenzó a escribir. Lo hacía en hojas sueltas, como la mayoría de los poetas de entonces. Los actores aprendían y ensayaban sus papeles a toda prisa y leyendo en el original, del que no se sacaban copias por falta de tiempo; de ahí que ya no existan los manuscritos. Como cada tarde se ofrecía una obra diferente, el repertorio había de ser muy variado. Si la obra fracasaba ya no se volvía a escenificar. Si gustaba era repuesta a intervalos de dos o tres días. Una obra de mucho éxito, como todas las de Shakespeare, podía representarse unas diez o doce veces en un mes. Algunos actores eran capaces de improvisar a partir de un somero argumento los diálogos de la obra conforme se iba desarrollando la acción. Shakespeare nunca los necesitó.


Shakespeare tuvo siempre obras en escena, pero nunca aburrió. Entre 1600 y 1610 no dejó de estar en el candelero con sus príncipes impelidos a acometer lo imposible, sus monarcas de ampuloso discurso, sus cortesanos vengativos y lúgubres, sus tipos cuerdos que se fingen locos y sus tipos locos que pretenden llegar a lo más negro de su locura, sus hadas y geniecillos vivaces, sus bufones, sus monstruos, sus usureros y sus perfectos estúpidos. Esta pléyade de criaturas capaces de abarrotar cielo e infierno le llenaron la bolsa.
Acuciado por este ritmo vertiginoso y espoleado por su genio, Shakespeare empezó a producir dos obras por año. En su primera etapa, Shakespeare siguió la línea de estos dramas isabelinos de capa y espada. De estos años (entre 1589 y 1592) son las obras con las que inaugura su crónica nacional, sus dramas históricos: las tres primeras partes de Enrique VI y la historia de quien lo asesinó, Ricardo III. La comedia de los errores, basada en un tema de Plauto, marca su faceta burlesca, y Tito Andrónico, tragedia bárbara inspirada en Séneca, su primera obra de tema romano.

Durante la peste de Londres de 1592 (que los puritanos aprovecharon para mantener cerrados los teatros hasta 1594), Shakespeare se retiró a Stratford y desarrolló sus dotes poéticas. En 1593 publicó Venus y Adonis y en 1594 La violación de Lucrecia, dos poemas largos, dedicados a su joven protector, Henry Wriothesley, conde de Southampton, a quien se suele asociar con uno de los protagonistas de los afamados sonetos. Según figura en los documentos, en 1594 ya era miembro destacado de la mejor compañía de la época, la Lord Chamberlain's Company of Players (Compañía de Actores de lord Chamberlain), nombre tomado de su protector, y había escrito La fierecilla domada, Los dos hidalgos de Verona, dos comedias de inspiración italiana y una tercera, Trabajos de amor perdidos, ambientada en una Navarra imaginaria.


A fines de siglo ya era bastante rico y compró o hizo edificar una casa en Stratford, que llamó New-Place. En 1597 había muerto su hijo, dejando como única y escueta señal de su paso por la tierra una línea en el registro mortuorio de la parroquia de su pueblo. Susan y Judith se casaron, la primera con un médico y la segunda con un comerciante. Susan tenía talento; Judith no sabía leer ni escribir y firmaba con una cruz. En 1611, cuando Shakespeare se encontraba en la cúspide de su fama, se despidió de la escena con La tempestad y, cansado y quizás enfermo, se retiró a su casa de New-Place dispuesto a entregarse en cuerpo y alma a su jardín y resignado a ver junto a él cada mañana el adusto rostro de su mujer. En el jardín plantó la primera morera cultivada en Stratford. Murió el 23 de abril de 1616 a los cincuenta y dos años, en una fecha que quedó marcada en negro en la historia de la literatura universal por la luctuosa coincidencia con la muerte de Cervantes.

miércoles, 13 de agosto de 2008

EL QUIJOTE


La locura de Don Quijote evoluciona en tres fases, correspondientes a sus tres salidas:

-La primera parte (1605) relata las dos primeras salidas por tierras de la Mancha y Andalucía.

- La segunda parte (1615) corresponde al peregrinaje por tierras de Aragón y Cataluña hasta Barcelona y su regreso a la Mancha.

El hidalgo manchego Don Alonso Quijano, ya entrado en años, pierde el juicio a causa de la lectura de libros de caballerías y concibe la peregrina idea de hacerse caballero andante, imitando a los héroes que protagonizaban las hazañas que aparecían escritas en dichos libros, deshaciendo todo género de agravio, y poniéndose en ocasiones en peligro.

Con armas antiguas y su viejo caballo, Rocinante, se encomienda a su dama, Dulcinea del Toboso (en quien él había idealizado a la campesina Aldonza Lorenzo), y se pone en marcha en busca de aventuras por los campos de Montiel.

Se lanza al mundo haciéndose armar caballero en una venta que imagina ser castillo, entre las burlas del ventero y las de las mozas del mesón. Creyéndose ya un auténtico caballero, realiza su primera hazaña liberando a un joven pastor a quien su amo está azotando. Tras una discusión acalorada con unos mercaderes toledanos, de la que resulta malherido, un vecino lo auxilia y lo devuelve a su aldea,. donde es recibido por su sobrina, el ama, el cura y el barbero. Éstos lo recogen y lo acuestan en su cama, mientras él sigue sumido en su delirio caballeresco. Acaba aquí la primera salida de Don Quijote (es el final del capítulo 5º).

El capítulo 6º arranca cuando el cura y el barbero mandan tapiar el aposento donde está la biblioteca de don Quijote y hacen una hoguera en el corral a la que arrojan, los libros de caballerías, que tanto han contribuido en la locura del hidalgo. Es un capítulo del Cervantes historiador de la literatura con valiosos juicios sobre la narrativa española del siglo XVI.

Una vez repuesto, convence a un rudo y ambicioso labrador vecino suyo, Sancho Panza, para que le acompañe en sus aventuras. Comienza aquí la segunda salida. En el fondo Sancho, bobo y socarrón al mismo tiempo, está encantado con irse de su casa a la aventura, y perder de vista por un poco tiempo la labranza y a su mujer.

Con la creación de la figura de Sancho surge la principal aportación de Cervantes a la novela moderna: el diálogo.

Ya con su escudero, se reanudan las aventuras del protagonista: se suceden la de los molinos de viento, la de los frailes benitos y la del vizcaíno. Después se encuentra con unos pastores, a los que don Quijote dirige el discurso de la Edad de Oro. Se sucede la aventura con unos yangüeses conductores de unas yeguas, con las que a Rocinante se le ocurre la mala intención de refocilarse. Las consecuencias son el apedreamiento de caballo, asno, caballero y escudero. Como pueden, llegan a una venta donde don Quijote fabrica el bálsamo de Fierabrás para curar las heridas. En ella don Quijote es sometido a burlas y Sancho es manteado.

Tras conseguir alejarse de la venta, se suceden la aventura de los rebaños de ovejas que toma don Quijote por ejércitos, la del cuerpo muerto, el episodio de los batanes, el de la rica ganancia del yelmo de Mambrino y el de la liberación de los galeotes.

Esto último tiene graves consecuencias para caballero y escudero porque serán perseguidos por la Santa Hermandad. Sancho sugiere a don Quijote que se aparten de los caminos y se refugien en la Sierra Morena, y así lo hacen. A partir de este punto se intercalan una serie de relatos adyacentes a la acción principal de la novela.

Reanudando el argumento de la novela, don Quijote, se retira a hacer penitencia en Sierra Morena y manda a Sancho a llevar un mensaje a Dulcinea. Este se dirige al Toboso, pero en el camino se encuentra con el cura y el barbero de la aldea de don Quijote que habían salido en su busca, los cuales le convencen para que los conduzca adonde ha quedado el hidalgo y entre todos consiguen sacar a don Quijote de entre los riscos de la Sierra.

Para ello fingen un encantamiento de don Quijote y lo encierran en una jaula en la que es conducido, en un carro tirado por bueyes, por el cura y el barbero hasta su casa. En el camino encuentran a un canónigo toledano, que viaja acompañado de su comitiva. Con él mantendrán una sabrosa conversación de teoría literaria sucesivamente el cura y don Quijote, en la que Cervantes expuso su teoría literaria sobre la novela, las comedias y el poema heroico.

Después de despedirse del canónigo, el cura y el barbero devuelven a don Quijote y a Sancho a su casa.

Cervantes acaba aquí la primera parte de su novela, dejando abierta la posibilidad de una continuación, de una tercera salida, que dará fundamento a la Segunda Parte de Don Quijote.




El Quijote de 1615 (2ª Parte)

Se puede decir que todo el argumento de la Segunda Parte de la obra se resume en la tercera salida de don Quijote y Sancho. Sansón Carrasco (nuevo personaje que cobrará gran importancia en la acción), con el fin de curar a don Quijote de su locura, le anima a que haga una tercera salida, con el fin de derrotarlo y obligarle, bajo juramento de caballero, a quedarse definitivamente en su casa y no salir más por esos mundos.

Parten nuevamente caballero y escudero en busca de aventuras, pero antes de empezarlas don Quijote desea ver a Dulcinea y se encamina al Toboso, pero Sancho inventa un encantamiento haciendo creer a don Quijote que Dulcinea es una labradora a quien encuentran en el camino montada en un borriquillo. Don Quijote, abrumado por la transformación de su dama, agobia a Sancho preguntándole si está seguro de que la labradora es la misma que él ha visto en el Toboso. Este no se atreve a mentir del todo y termina reconociendo a don Quijote que él sólo la había visto “de oídas”. (Así transcurren los diez primeros capítulos).

Después se suceden el encuentro con el caballero de los espejos (que no es otro que Sansón Carrasco) y el escudero de las narices. Viene luego la aventura con los leones y el encuentro con el caballero del verde gabán, que les invita cortésmente a su casa, donde les agasaja. Este se llama don Diego de Miranda, y es un hidalgo de pueblo, que lleva una vida moderada, semejante a como sería la de Alonso Quijano si su mente no estuviera sacudida por la quimera caballeresca.

Más tarde asisten a las bodas del rico Camacho. Éste va a casarse con Quiteria, pero ella ama al pobre Basilio y es amada por él. Este finge su suicidio y pide, antes de morir como última voluntad, que le casen con Quiteria. Camacho no está de acuerdo, pero no se atreve a contradecir la opinión de los asistentes, compadecidos del falso moribundo. Una vez casados, descubren el engaño, y los burlados quieren vengarse del burlador, pero don Quijote defiende los derechos del amor verdadero con razones convincentes para todos menos para Sancho, que ve algunas ventajas en participar de las riquezas de Camacho.

Siguen las aventuras del caballero con el descenso a la cueva de Montesinos, que está muy cercana a las Lagunas de Ruidera, donde se ratifica en el encantamiento de Dulcinea, lo cual le mantiene en permanente angustia hasta el final del libro. Luego sucede la aventura del rebuzno y el encuentro en una venta con maese Pedro y su retablo (retablo de títeres que representa la historia del romance de Gaiferos y Melisendra). Cuando los moros están a punto de capturar a los fugados amantes en la representación, don Quijote arremete con su espada y hace trizas el teatrillo.

Llegados a este punto, la acción da un salto de lugar, desde La Mancha al río Ebro. Después de la aventura del barco encantado del Ebro, comienza un extenso episodio: el de los duques. El ambiente rural en el que hasta entonces se ha desarrollado la vida de los héroes, llega por primera vez a una auténtica corte, aunque todo sea un fingimiento de los duques que toman a don Quijote y Sancho como bufones para entretenerse. Un mayordomo se encargará de organizar las diversiones de los duques y fingirán la aventura de la condesa Trifaldi o la dueña Dolorida, el vuelo de Clavileño, la profecía del mago Merlín, etc...

Cervantes

Por primera vez en la novela van a separarse don Quijote y Sancho, porque éste va a ser nombrado gobernador de la ínsula anhelada: la Ínsula Barataria. Sancho es recibido en la Ínsula con grandes muestras de entusiasmo, aunque sus súbditos están asombrados de la pequeñez y la gordura del nuevo gobernador. El gobierno tiene también sus sinsabores porque un médico infernal vela por la salud del nuevo gobernador y no le deja probar ningún plato en medio de retahílas de aforismos médicos en latín macarrónico. El gobernador actúa con prudencia, repartiendo justicia entre sus súbditos con mucho sentido común, pero las burlas a que le someten, le convencen de su falta de idoneidad para el gobierno, de tal manera que lo abandona todo y decide ir a reunirse con don Quijote, pero él y su jumento se precipitan en una fosa.

Mientras tanto don Quijote recibe de noche en su aposento la visita de una dama. que viene a demandar su protección: su hija, la joven Rodríguez, ha sido seducida y abandonada, y está en un avanzado estado de preñez. El ofensor no quiere casarse con ella. Se produce el desafío entre Don Quijote y el lacayo Tosilos, el cual se enamora de la joven, con lo que se deja derrotar por don Quijote, para que lo casen con la muchacha.

Reunidos de nuevo caballero y escudero deciden abandonar a los duques no sin recibir antes don Quijote la visita de Altisidora que finge estar enamorada de él.

Se ponen en camino y les ocurre después un encuentro con los toros, que atropellan a don Quijote. Llegan a una venta donde el caballero se entera de que existe impresa una segunda parte sobre un falso don Quijote. Cervantes incorpora aquí al personaje de don Álvaro Tarfe, creación del Quijote de Avellaneda.

Posteriormente se encuentran con un auténtico héroe, ante el cual la figura de don Quijote palidece, el bandolero catalán Roque Guinart (Rocaguinarda), un personaje histórico que por entonces asolaba Cataluña y que sólo pudo ser eliminado nombrándole general del ejercito español en Italia. Se intercala aquí el episodio de Claudia Jerónima y Vicente, otro “caso de amor”, en el que la protagonista mata por celos infundados a su amado.

Don Quijote llega a Barcelona con un salvoconducto de Rocaguinarda y allí es acogido por don Antonio Moreno, que le muestra la cabeza encantada. Visitan la que se ha identificado como imprenta barcelonesa de Sebastián de Cormellas donde se está imprimiendo el falso Quijote de Avellaneda.

En la playa de Barcelona Don Quijote es vencido por Sansón Carrasco, ahora disfrazado bajo el nombre de caballero de la Blanca Luna, que le obliga a volver a su aldea y a renunciar durante un año a sus locuras caballerescas. Pero Sansón no logra que Don Quijote reconozca que Dulcinea no es la mujer mas hermosa de la tierra. Ella es la más hermosa y él el caballero más desdichado por no haber sabido defender, con la fuerza de su brazo, su verdad.

Apenado, emprende el regreso a su tierra y piensa entonces en hacerse pastor. Antes de llegar a su pueblo, siente tristes presagios. Se siente enfermo y agotado, al borde de la muerte. Pero, antes de morir, recupera la razón, se convierte en Alonso Quijano el Bueno, hace su testamento y muere.

martes, 12 de agosto de 2008

LA NOCHE QUEDÓ ATRÁS



LA NOCHE QUEDÓ ATRÁS

La noche quedó atrás,
un nuevo día se asoma en tu horizonte de ventura.
En lo que fuera llanto, hay alegría
en lo que fue rencor, hoy hay ternura.

Ya eres otro.
Bajo el conjuro de la palabra "Amor" te has superado.
Todo es más noble en ti.
Todo es más puro,
porque todo de amor se te ha llenado.

¡Amar y solo amar!
Esa es la clave que mueve al universo,
a la vida.
Lo duro de la senda es más suave si tú puedes decir:
"Ama y olvida".

Amar a Dios, a ti, al mundo entero.
A los que tú conoces, al extraño,
al rico, al poderoso, al pordiosero,
al que te da la paz o te hace daño.

¡Tú ya eres otro!,
porque has podido arrancar la cadena que te ataba
a tu eterno "Imposible",
y has sabido trasponer el dolor que te agobiaba.

Llena tu mente de las cosas buenas,
de las cosas positivas que construyen
y deja en el ayer todas tus penas,
las negaciones que todo lo destruyen.

Tu hogar será de dicha,
y en los tuyos hallarás el "Por qué" de tu camino.
Y todo para ti será de orgullo,
y tus hijos tendrán otro destino.

Y tú que eres soltera,
buscarás, no al hombre que halague tus sentidos,
sino al alma que te comprenda más,
porque el alma hace al hombre y no el vestido.

La noche quedó atrás.
Un nuevo día se anuncia en el dintel de tu ventana.
Ya no dejes que escape tu alegría
ni que vuelva el ocaso a tu mañana.

Ya no vivas de ayeres, de lamentos.
Ya no suenes tu nota discordante.
Piensa siempre en todos tus momentos,
¡que la vida comienza a cada instante!

VICTOR MANUEL GONZALEZ OTERO

lunes, 11 de agosto de 2008

CITAS SOBRE EL CORAZON


Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.
Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza.
Anónimo

La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
Proverbio chino

Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón.
Marguerite Yourcenar (1903-1987) Escritora francesa.

Un hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.
Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.
Gustave Flaubert (1821-1880) Escritor francés.

El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.
Charles Dickens (1812-1870) Escritor británico.

A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa.
Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso.

La peor prisión es un corazón cerrado.
Juan Pablo II (1920-2005) Papa de la iglesia católica.

El corazón es un niño: espera lo que desea.
Proverbio ruso

Un instante de gozo del corazón vale más que dos horas de placer de los sentidos.
August von Kotzebue (1761-1819) Dramaturgo alemán.

Se puede tener, en lo más profundo del alma, un corazón cálido, y sin embargo, puede ser que nadie acuda a él.
Vincent Van Gogh (1853-1890) Pintor postimpresionista holandés.

Un corazón grande se llena con poco.
Antonio Porchia (1886-1968) Escritor argentino de origen italiano.

Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.
Federico García Lorca (1898-1936) Poeta y dramaturgo español.

El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón.
Albert Einstein (1879-1955) Científico estadounidense de origen alemán.

En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.

Nuestro corazón tiene la edad de aquellos que ama.
Marcel Proust (1871-1922) Escritor francés.

Las verdades que revela la inteligencia permanecen estériles. Sólo el corazón es capaz de fecundar los sueños.
Anatole France (1844-1924) Escritor francés.

Estoy bajo el agua y los latidos de mi corazón producen círculos en la superficie.
Milan Kundera (1929-?) Novelista y ensayista checo.

El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

sábado, 9 de agosto de 2008

GROUCHO MARX-FRASES



Una cita a ciegas puede convertirse en un cerdo con sombrero y un bolso de mujer.

Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.

¿A quien va usted a creer?, ¿a mi, o a sus propios ojos?

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.

Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.

Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.

Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!

Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún ida espero leerlo.

¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?

La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.

La inteligencia militar es una contradicción en los términos.

Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto como pudo ponerse mi pijama.

La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.

Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.

Partiendo de la nada alcance las mas altas cimas de la miseria.

Citadme diciendo que me han citado mal.

El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.

Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.

¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.

¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.

La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí.

El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.

Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.

Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer.

No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.

Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa.

El matrimonio es la principal causa de divorcio.

Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.

¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!

Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.

Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.

Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.

Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría!

Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.

El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.

No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.

Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia... (Los Hermanos Marx en el Oeste)

Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.

¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.

- ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.

M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa? Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad? M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí. Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.

- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más.

Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.

No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!

¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.

"Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo."

Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?

Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)

Que de le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.

Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.

Si quisiera un centavo rompería la hucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.

Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato.

Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.

Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.

Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en periodo de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)

Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.

En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.

He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.